Hace décadas un grupo de jóvenes del barrio ocuparon un colegio abandonado para convertirlo en un centro social y un espacio de encuentro, con los años se convirtió en una escuela de participación ciudadana para varias generaciones. Los edificios que nos han acogido en este largo camino son testigos, como los de las carreras de relevos, de esta modesta historia en la que se ha involucrado mucha gente a lo largo del tiempo.

Bajo su techo y entre sus paredes se ha cobijado la contracultura juvenil de los años noventa, las movilizaciones por la insumisión o las luchas contra la exclusión social, de la mano de la Parroquia de Entrevías o Madres Unidas Contra la Droga. El zapatismo, el movimiento de movimientos y las contracumbres globales, la lucha contra la guerra de Irak, huelgas generales, el 15M, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca… Nuestra biografía colectiva siempre ha estado conectada con los acontecimientos de su tiempo.

Y todo esto lo hacíamos desde el barrio, empeñados en traducir e implicarnos en las transformaciones de nuestro entorno. Hemos sido protagonistas o actores secundarios de todos los grandes cambios acontecidos en el sur del distrito durante las últimas décadas: la lucha para que los cuarteles de Daoiz y Velarde se destinasen a equipamientos deportivos y culturales; la pervivencia durante cuarenta años de las fiestas de San Juan; la remodelación de Las Californias logrando que no se expulsara al vecindario; la recuperación del Parque Martín Luther King; la construcción del centro de salud de Pacífico, la creación del huerto comunitario de Adelfas, la transformación deportiva de Pacífico Puente Abierto… o la paralización de desahucios.

Últimamente, participamos del intento de frenar el de Mari Carmen, vecina del norte del distrito. La mariposa cuyo aleteo ha desatado una tormenta en defensa del derecho a la vivienda. Y participaremos en la lucha por frenar el desahucio de nuestra compañera Paca Blanco, que estaba fijado para el 30 de noviembre, y se ha pospuesto por la presión social.

Nuestros gestos hablan por nosotros. Somos un fragmento de la historia de esta ciudad que no puede borrarse por decreto. Somos la Pantera Rosa, ese personaje de dibujos animados que ante las amenazas pintaba un agujero rosa en la pared y se metía dentro, desdibujando sus contornos a la vez que pintaba el mundo de rosa. Lo importante no es la pantera sino colorear la gris realidad. Porque, finalmente, en eso ha consistido nuestra dilatada historia, en demostrar que podemos construir un mundo mejor, aunque sea a partir de pequeños trozos.

Tras una larga lucha vecinal, conseguimos, hace doce años, regularizar el centro social en un edificio municipal y que se reconociera el valor de la gestión comunitaria. En noviembre tenemos que renovar la cesión y hemos logrado que esta salga a concurso público. Y finalmente hace unos días se hacía pública la resolución provisional que reconoce la cesión por otros cuatro años. Si no hay sorpresa de última hora, parece que hemos salvado otra bola de partido.

Hoy deberíamos estar celebrando el 35 aniversario, y sin embargo, estamos en esta movilización para defender el mañana de un proyecto cargado de historia. Tal vez nuestro destino sea vincular protesta y fiesta, movilizaciones y celebraciones.

Los barrios salvan a las ciudades, las grandes ideas se juegan en pequeñas luchas y únicamente la solidaridad puede ayudarnos a salvar el Centro Social. Gracias por venir y ayudarnos a pintar de rosa este día gris. Gracias por construir este enorme agujero rosa de banderas, pancartas, disfraces y objetos. Un agujero que camina por las calles y en el que cabemos todos y todas, mezclando nuestras diferencias, nuestras demandas particulares, nuestros sueños… con un tono rosa.

Orgullosos de nuestro pasado, defendemos el derecho a tener futuro. Hoy sembramos las historias que se contarán mañana. Igual que hace 20 años gritamos: ¡Nunca más un barrio sin nosotras!


Vídeos de la movilización

Registros audiovisuales de la jornada: la lectura pública del manifiesto en defensa del Centro Social Seco y el avance de la marea rosa por las calles de nuestro barrio.

Lectura del manifiesto del 35 aniversario: Intervención vecinal durante la movilización en defensa del Centro Social Seco. Nota de accesibilidad: El texto completo de este artículo superior sirve como transcripción textual íntegra de este comunicado.
Recorrido y ambiente vecinal: Pancartas, paraguas rosas, banderas con huellas y marcha comunitaria por las calles del barrio durante la Marcha Rosa 2026.